Hoy sí hemos desayunado a bordo, tomando como de costumbre café, zumo de naranja, pan tostado con tomate y aceite acompañado de fiambre y/o queso, además de pan con mantequilla y mermelada de naranja amarga.
Tres horas mas tarde, a las 1000 HRB ha dejado de llover, y ha salido el sol. El viento sin embrago se ha mantenido en los 25 nudos. Lo primero ha sido arreglar la luz roja de navegación, a proa, con los alicates finos y la lámpara que compramos ayer. Tras la reparación del barco faltaban algunas herramientas a bordo, desaparecidas en el naufragio, y no todas las hemos podido encontrar hasta ayer. Después, se han llenado los depósitos de agua, comprobando que los aforadores funcionan bien.
Hoy hemos dedicado la mañana a visitar Carloforte. Esta pequeña ciudad, de unos 6.000 habitantes se llena en verano, pero en estos días está muy, muy tranquila. La población de la isla de San Pietro era de origen ligur, es decir, eran genoveses, en el siglo XVIII. Los Saboya les habian entregado la isla a una familia ligur que había sido deportada dos siglos antes a la isla de Tabarka tunecina. Esta isla esta ligada históricamente a la isla de Tabarca, frente a Alicante, la cual fue repoblada, por Carlos III, a mediados de aquel siglo XVIII también por familias de origen ligur procedentes de su homónima tunecina.
En 1798 se produjo un ataque de berberiscos a San Pietro que en sus cinco grandes naves se llevaron a casi 800 habitantes de nuevo a Tunez, en calidad de esclavos. Un par de años después fueron liberados a cambio de un cuantioso rescate, regresando a la isla. Por eso, el dialecto que se habla en San Pietro es parecido al genovés.
Hemos subido hasta la fortificación que corona la ciudad, y en la que hay un museo que encontramos cerrado debido a su peculiar horario.
Desde esa posición se ven bien las grandes salinas de esta isla, asi como las otras dos islas de Sant´Antioco y Cerdeña al fondo.
El trazado de la ciudad es del siglo XVIII, con un trazado rectangular. Sus casas están pintadas de alegres colores, que dan vida a esta población. Y en verano todas sus calles se llenan de turistas, lo que anima mucho Carloforte. Hay un curioso reloj de Sol, con indicación del adelanto de la hora oficial en verano respecto a la hora solar.
Hemos visitado tres bonitas iglesias, en una de las cuales se venera una virgen de madera negra, encontrada en el mar, y que probablemente había sido un mascarón de proa. Es la Madonna dello Schiavo, la Virgen del Esclavo.
Después hemos bajado hasta las salinas, donde se notaba la fuerza del viento de hoy, que ha agitado estas aguas someras.
La entrada de mar a las salinas permite, a su alrededor, la existencia de un estrecho canal, en el que amarran las embarcaciones de los pescadores locales. Algunos de ellos estaban trabajando en su barca, revisando sin duda los efectos del temporal.
De ahí nos hemos dirigido al observatorio astronómico, el cual tampoco hemos podido visitar por su horario de apertura, ya que solo abren en fin de semana.
Desde el camino que conduce a este observatorio se accede a diversas playas cercanas, ahora solitarias.
Para comer hemos ido al paseo marítimo, ya que fuera de él no hemos encontrado locales abiertos. De camino hemos pasado por la Osteria della Tonnara, reservando una mesa para mañana por la noche, para evitar lo que nos pasó hace un par de días. En el paseo marítimo hemos encontrado un chiringuito, con mesas fuera aunque todas ellas sin colocar debido a las lluvias de estos días. Nos han montado una, y han abierto una sombrilla por si lloviznaba, ya que el cielo estaba bastante cubierto.
El "Mamma Mahon" es un take-away con mesas fuera, en donde se puede comer. Después de nuestro paseo de esta mañana teníamos bastante hambre, así que ademas de una ensalada de sepia hemos tomado lasagna de carne, cerrando la comida con tarta de queso y cafés. Hoy hemos comido "con los ojos", lo que hemos notado después: habíamos comido demasiado.
De ahí, directos al barco. Después de una reparadora siesta, como todas estas tardes, hemos consultado el windy y en la web de la Aemet el Meteonav.aemet.es. Según estas aplicaciones, en tres días la situación habrá mejorado, con marejadilla a marejada en la costa W de esta isla, pero vientos de solo 5 nudos. En medio del canal a Baleares se prevé, en la noche del tercer al cuarto día, un vórtice, que posiblemente sea el germen de una nueva baja. Como el salto a Mallorca nos llevará dos días, deberemos zarpar de madrugada muy temprano, y pasar dos noches en la mar.
Después, hemos estado leyendo un rato, y mas tarde viendo la tv italiana, cuyos canales emiten programas muy semejantes los españoles. Es decir, es una tv poco interesante.
Para cenar, solo fruta, pues había que recuperarse de la comida del mediodía. A las 2200 HRB ha vuelto a llover, aunque el viento ha caído ligeramente hasta los 20 nudos.














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