De nuevo he de agradecer a JaimeR el haber contado conmigo para esta travesía. Es un privilegio tener amigos como él.
Con esta nueva travesía hemos cerrado la que iniciamos el verano de 2017 en Malta, y que tuvimos que interrumpir inesperadamente en Villasimius, en el SE de Cerdeña, tres semanas después.
Los primeros dias han sido para comprobar que el barco estaba en perfectas condiciones, y que todos los equipos funcionaban sin problemas. Nuestra derrota fue, en primer lugar, por la costa de levante de esta gran isla. Esta es una costa poco conocida por los navegantes españoles, pero muy interesante. En ella existen amplias extensiones de tierra en las que no hay calas, ni fondeaderos con buen refugio. En cambio si existen largas playas de arena y dunas, además de lugares muy atractivos.
Después seguimos costeando por el NE de Cerdeña, zona mas conocida por los navegantes de nuestro país. La Costa Esmeralda tiene unas aguas trasparentes, preciosas, y del color azul al que alude aquella denominación.
El archipiélago de La Maddalena es un hito especial, por la belleza de sus islas. El buen tiempo que nos acompañó esos días, nos permitió visitar a fondo todas esas islas.
Este archipiélago ha tenido una gran importancia histórica, y geopolítica. Actualmente constituye un importante destino del turismo internacional.
También visitamos las dos islas, Lavezzi y Cavallo, de la parte francesa, al Sur de Córcega. Nosotros fondeamos en la segunda de ellas, que estaba mas tranquila, sin barcos fondeados. Estas dos islas son pequeñas, pero preciosas.
El Estrecho de Bonifacio - las Bocas - nos recibió con calma absoluta, lo que no es muy frecuente, ya que su fama es la de un estrecho con fuertes vientos y mar. La estancia en Bonifacio siempre es interesante, y muy agradable, sobre todo en días con poco turismo.
A partir de Bonifacio el tiempo fue cambiando, aunque nos siguió permitiendo visitar el Norte y NW de la isla con tranquilidad.
Castelsardo - el antiguo Castel Aragonese - tiene un amplio y bien equipado puerto, que facilita una grata recalada. Esta es una población interesante, con una magnífica fortaleza que, en su día, posibilitaba la defensa del Golfo de Asinara.
En el estremo NW de Cerdeña existe un paso importante, por la precaución con la que ha de cruzarse: es el Passaggio di Fornelli. Este pasaje facilita la entrada a la costa occidental de Cerdeña sin tener que rodear la Isola Asinara.
La costa de poniente es bastante montañosa, pero con ensenadas amplias como Porto Conte, de gran importancia histórica. Muy cerca de ella se encuentra Alghero, ciudad muy ligada al antiguo Reino de Aragón.
Esta es una ciudad muy cuidada, muy atractiva. Y también es una ciudad abierta, con mucha animación por el turismo que la visita.
Tras ver Alghero, y comer en un restaurante situado en sus murallas, zarpamos rumbo Sur. En esta ocasión tuvimos que recorrer la costa con una sola recalada intermedia en Bosa, ya que la llegada del temporal nos impidió entrar en Oristano. Por eso, navegamos directamente desde Bosa a Carloforte. En este último puerto tuvimos que esperar cinco días a que amainase el fuerte temporal que había en el canal de Mallorca.
Dos de esos cinco días los pasamos en el barco, sin salir de él debido a los continuos fuertes chubascos, tanto de lluvia como de viento.
Después tuvimos ocasión de visitar detenidamente esta pequeña ciudad sarda, cuyo trazado es del siglo XVIII. La isla de San Pietro tiene una costa de levante bastante plana, con numerosos bajos, mientras que la de poniente es algo mas rocosa.
Y una vez había pasado el temporal, nos hicimos a la mar arrumbando Punta Salinas, en el SE de Mallorca. Fue una travesía de dia y medio, ayudados de una corriente inducida por el intenso temporal de los días anteriores. Ya en Mallorca fondeamos, a medianoche, frente a la playa de Es Trench.
Al día siguiente tras levantar la niebla matutina, levamos ancla rumbo a Palma. La arribada en su puerto estuvo acompañada del Embat, ese viento térmico que se levanta a media mañana y que convierte la bahía en un espléndido lugar para la navegación a vela.
En esta travesía alrededor de Cerdeña y por el Sur de Mallorca hemos cubierto los objetivos que inicialmente nos habíamos planteado, salvo las recaladas en Menorca. La necesidad de ajustar los tiempos de navegación a las condiciones meteorológicas a las que nos enfrentábamos, nos hicieron desistir de su visita.
Con este epílogo concluyo este blog, en el que he pretendido reflejar lo mas fielmente posible las distintas singladuras realizadas a lo largo de tres semanas. Siempre trato que el recuerdo mas inmediato, el que queda una vez finalizada una travesía, se fije bien, evitando su alteración por el paso del tiempo.
Esta travesía cierra también mi recorrido por mar entre la Península Ibérica y el Bósforo. Es verdad que ese periplo lo he realizado a lo largo de varios años, y no en una única travesía: en total han sido algo menos de doscientos cuarenta días navegando por el Mediterráneo, a lo largo básicamente de cinco años. Como es fácil de imaginar, me quedan muchos, muchísimos lugares de sus costas por conocer. Este es un mar fascinante, increíble, tanto geográfica como históricamente. Y con gentes muy interesantes a lo largo y ancho de las tierras que baña este mar. Yo soy de la opinión que todo navegante debería surcarlo alguna vez en su vida, recorriendo los maravillosos lugares que en él se encuentran.






















































