domingo, 10 de junio de 2018

Singladura num 3 El Golfo de Orosei

A las 0800 HRB el barómetro había bajado un poco, marcando 1009 mb, la temperatura a bordo era 15ºC y la humedad relativa 52%. En ese momento no habia viento y la mar estaba en calma.



Como ya habíamos desayunado, nos preparamos para continuar nuestra marcha hacia el Norte de la isla. A las 0830 HRB hemos levado ancla, pasando poco después por la cala existente justo al Sur de Capo Bellavista. Ese es un fondeadero mas resguardado que en el que hemos pasado la noche, ya que esta mas cerrado, pero dada la falta de viento y ola de ayer, hemos estado muy bien en cala San Gemianiano.



A las 0845 HRB pasábamos frente a Arbatax, puerto comercial e indutrial, con frecuente tráfico de los ferries procedentes del continente.



A continuación hemos arrumbado Capo Monte Santu. Este tramo de costa es inicialmente bajo, pero va subiendo según nos acercamos al cabo, el cual es un acantilado que cae a plomo al mar.



Desde Santa María de Navarrese hasta Cala Gonone la costa pertenece a un parque nacional, el de Gennargentu y del Golfo de Orosei. Este parque natural se adentra mucho en la isla, siendo un espacio protegido de grandes dimensiones.


Según la carta, esta zona costera tiene restringida la navegación de las pequeñas embarcaciones.



Sin embargo, al aproximarnos a sus acantilados hemos visto veleros y gomonas allí fondeados, al igual que botes varados en las playas. Quizás en verano, cuando hay gran afluencia de embarcaciones, sí se aplique esa restricción a la navegación, pero en esta época del año no hay control alguno.



Las playas se situan en el extremo de valles procedentes de la cordillera montañosa, valles que son auténticas torrenteras. Dichas playas son preciosas, todas ellas de arena muy blanca. Y son amplias, aunque no tan extensas como las que hay en la costa baja. El acceso a estas playas solo es posible por mar.



A las 1200 HRB nuestra posición era (40º 13´,23 N, 009º 38´,18 E) soplando una brisa muy suave de 4 nudos, y con la mar en calma. 




Una hora después pasábamos frente a Cala Gonone, población cercana a una famosa playa de esta costa de levante de Cerdeña. Y cinco minutos después fondeábamos en Punta Nera di Osalla, en (40º 19´,45 N, 009º 40´,81 E). El agua era azul trasparente, preciosa, pero la temperatura ambiente, de solo 22ºC, no animaba al baño.

Después de comer hemos descansado largamente, poniéndonos en marcha a las 1510 HRB. A esa hora se ha levantado algo de viento, gracias al cual hemos izado velas navegando con la fuerza de la naturaleza. Solo hemos avanzado 4 millas en la hora en que hemos ido a vela, pero es una gozada el sentir el ruido de la roda cortando el agua y el sonido del viento actuando sobre las velas. Esta navegada también nos ha servido para probar las velas, y ver el estado de los enrolladores, todo lo cual funciona perfectamente.



Al Norte de Cala Gonone la costa vuelve a bajar, y las playas vuelven a ser kilométricas. Existen zonas con urbanizaciones de casas unifamiliares, que están escondidas entre pinos, por lo que se mantienen ocultas a pesar de llegar hasta la misma orilla del agua.



A las 1800 HRB nos acercábamos a Capo Comino, un cabo bajo, lleno de arrecifes. Dada la hora hemos buscado un lugar en el que fondear para pasar la noche.



Tras doblarlo, hemos fondeado a las 1835 HRB en su cara Norte, frente a la playa de dunas en (40º 19´,45 N, 009º 40´,81 E). La altura de esas dunas es impresionante, no extrañándonos su gran fama.



A esa hora, el viento era suave del SE y la mar baja del NE. La acción de ambos balanceaba el barco en su fondeo, lo que suele ser incómodo, pero ya veíamos que tanto el viento como la mar iban a caer pronto.

Antes de cenar hemos descansado un rato, leyendo, para retirándonos pronto a descansar. Eran las 2200 HRB.

viernes, 8 de junio de 2018

Singladura num 2 Rumbo Arbatax

Esta noche ha sido muy tranquila, sin viento ni mar. Nos hemos levantado pronto, desayunando a las 0730 HRB. Desde que zarpamos de Villasimius hemos recuperado los desayunos "Roc Blanc II", a base de café con leche y zumo de naranja, tostadas con tomate y aceite y embutido, fiambre y queso, ademas de tostadas con mantequilla y mermelada.

A las 0800 HRB el barómetro se mantiene en 1012 mb, la temperatura era de 14ºC y la humedad relativa de 54%. Una hora después hemos levado ancla rumbo Norte, con una velocidad del barco de 6,5 nudos.



A las 0920 HRB nos cruza rumbo Sur el primer velero que vemos en esta travesía. En esta época apenas hay barcos navegando.



Una hora después, a las 1025 HRB en (39º 36´,0 N, 009º 40´,4 E) hemos visto como un delfín adulto emergía por la amura de babor, sumergiéndose inmediatamente. No ha vuelto a aparecer posiblemente porque tenía algun banco de peces de los que alimentarse. Los delfines solitarios no son muy frecuente.

A las 1200 HRB ha entrado una brisa muy, muy suave, de 6 nudos, continuando con mar rizada. La situación observada a esa hora según el GPS era (39º 45´,6 N, 009º 42´,2 E).



Este tramo de costa, a parte de larguísimas playas, es bastante montañoso existiendo pocos núcleos de población. En esta zona existen grandes extensiones protegidas. Las playas son de arena blanca, con muchas zonas de dunas.

A las 1240 HRB fondeamos en Cala San Geminiano sobre fondo de arena. Esta cala está justo al Sur de Arbatax. En la playa vemos diversos bungalows, pero esto es, sin duda, para la temporada veraniega, puesto que ahora la mayoría de ellos están cerrados.



Hemos visto que existen zonas acotadas mediante boyas, preparadas para la época del verano, cuando acudan los bañistas.



A las 1400 HRB hemos comido. Hoy hemos tomado pollo al horno sobre cama de patatas, tomate y cebolla, precedido por una ensalada mixta, y acompañado de vino sardo y agua. De postre fresas, seguido de café con ron.

A las 1440 HRB, tras la sobremesa, aparece una pequeña patrullera de la Guardia di Finanzas, la V2036. Se ha acercado a nuestro costado de babor, sin abarloarse, y nos han pedido la documentación del barco y de los tripulantes. A parte de preguntarnos por nuestro puerto de salida y la derrota prevista, preguntan insistentemente por el seguro del motor de la zodiac que llevamos en el púlpito de popa. Evidentemente el seguro del barco incluye ese motor como cualquier otro equipo a bordo. Tras separarse del barco con toda nuestra documentación, al cabo de veinticinco minutos - tiempo en el que seguro han contrastado toda la información que les hemos dado - se han acercado de nuevo, devolviéndonos los documentos, y deseándonos buena travesía.



Este fondeadero no esta muy protegido de viento y mar, pero hoy todo esta tranquilo, así que decidimos pasar aquí la noche.

Por ello, hemos pasado la tarde leyendo. Yo he empezado un libro sobre el Mediterráneo de un amigo gran navegante. Es un hombre muy erudito, y su libro es tremendamente denso, con muchísima información. Después de leer una decena de páginas, he decidido dejarlo para otro momento, en el que con calma pueda ir asimilando todos esos datos. Y así he empezado Patria, de F. Aramburu. Este es un libro "local", tanto por la trama como por la forma narrativa, su redacción. Aquellos que tenemos una fuerte relación familiar con el mundo vasco, "identificamos" muy bien los personajes y la problemática planteada en el libro. Casi podemos ponerles "cara y ojos" a cada uno de ellos.

A las 2215 HRB he dejado la lectura de este libro, que engancha mucho, para retirarme a descansar.

Singladura num 1 Zarpamos de Villasimius

Una vez terminada ayer la revisíon del estado general del barco y de su avituallamiento, hoy hemos preparado todo para zarpar. A las 0815 HRB hemos puesto el motor en marcha, y quince minutos mas tarde soltábamos amarras del M17 de Marina Villasimius. En esa maniobra hemos probado la hélice de proa, con su nuevo motor, el cual va también muy bien, a pesar de que han cambiado el sentido del mando. Esto confunde algo al principio, hasta que se acostumbra el timonel a la nueva forma de operar dicho mando. Por otro lado, al ser nuevo el motor de proa va mucho mejor que el anterior.



Tras avisar al marinero de la estación de servicio, nos hemos abarloado al muelle, y hemos hecho combustible. Los precios de carburante en Italia son muchísimo mas elevados que en España.



A las 0850 HRB hemos salido de la ES con rumbo a la bocana del puerto, dejando la capitanía por babor.



Una vez fuera del puerto, nos hemos dirigido hacia Capo Carbonara, el cual doblamos media hora después.



Conocidos los numerosos arrecifes y rocas sumergidas que existen en esta zona, hemos dado un buen resguardo al cabo. Solo veinticinco minutos mas tarde pasábamos Punta Molentis, el lugar en el que encallamos hace ocho meses. A esa hora el barómetro se mantenía en los 1013 mb, el viento era del NNE y 13 nudos, y teníamos mar rizada.

Costa Rei es una costa muy turística, con multitud de casas bajas, segundas residencias veraniegas. En esta época fuera de temporada muchas de ellas estan cerradas, ya que son básicamente para las vacaciones de verano. Sus playas son kilométricas, permitiendo que cientos de veraneantes se bañen en ellas.





A las 1135 HRB hemos doblado Capo Ferrato, y poco después  hemos fondeado en una cala cercana a la punta, en situación observada (39º 18´,78 N, 009º 36´,85 E).



Aunque esta cala no esta resguardada con vientos del Norte, hoy la brisa del NNE era débil, solo fuerza 3 y sin ola. De esta forma, también hemos probado el molinete del ancla, que ha funcionado perfectamente.

La comida de hoy ha sido la primera preparada a bordo de esta nueva temporada. Aunque ya se había encendido la cocina estando en puerto, hoy ya hemos comprobado que todo va perfectamente. El horno va también bien, y en él se han horneado las patatas fritas que han acompañado a los filetes albardados. Antes hemos tomado una ensalada mixta, y de postre fruta, seguido todo ello de café con ron.

Después de descansar un rato, a las 1405 HRB hemos puesto en marcha el motor, y levado ancla. La costa al Norte de Capo Ferrato es mas montañosa, y con menos densidad de población.



Hora y media después, a las 1530 HRB, hemos fondeado frente a una amplia playa cercana a la bocana de Porto Corallo, en situación (39º 26´,08 N, 009º 38´,22 E). En el alto del montículo a espaldas de la playa, existen las ruinas de una antigua fortaleza.



El malecón de Porto Corallo nos protege de la ola, aunque ésta y el viento han ido cayendo según avanzaba la tarde. La singladura de hoy ha sido relativamente corta, de solo 25 millas.

El resto de la tarde la hemos dedicado a terminar de ordenar cosas en el interior del barco y a leer. Una tarde tranquila.


A última hora de la tarde ha llegado un bote de pescadores tirando sus redes muy cerca de nuestro fondeo. Una vez dejadas bien marcadas éstas, han partido hacia en puerto.

A las 2200 HRB nos hemos retirado a descansar.

jueves, 7 de junio de 2018

Dia 3 Ultimos preparativos antes de zarpar

Temprano, a las 08.00 h, hemos salido hacia Villasimius en busca de una ferretería, donde completar nuestra compra de herramientas, así como de un supermercado en el que avituallarnos. A esa hora ya abre el comercio en Cerdeña, por lo que las mañanas cunden mucho. Para ello, nos hemos dirigido al polígono industrial de esa población, en donde nos dijeron que hay una buena ferretería. Efectivamente, esa tienda esta muy bien surtida y de haberla conocido antes nos hubiéramos ahorrado el viaje a Cagliari de ayer. Allí también hemos encontrado la tarjeta para el router del wifi del barco.





En el "centro comercial" en el que está la ferretería existe un gran supermercado donde hemos comprado casi todo lo necesario para los próximos días. Al terminar la compra, a las 10.30 h, hemos ido a desayunar a una pequeña cafetería que hay a las afueras de Villasimius, en la calle principal del pueblo. Al salir, hemos visto enfrente "un chino", donde hemos entrado a ver si tenían sacos de tela pequeños para poder guardar el pan a bordo. Los panes en estas islas duran varios días siempre que se mantengan bien protegidos. Desgraciadamente en esa tienda, a pesar de tener "de todo" como suele suceder con "los chinos", no tenían lo que estábamos buscando.

A continuación hemos regresado al polígono industrial a seguir con la compra. Después, a las 13.30 h, hemos ido a Da Max, un restaurante en la carretera a Cagliari, para comer. Este restaurante está francamente bien, con una buena cocina. La comida ha sido a base de antipasti sardos y arroz a la marinera, siempre acompañados de un buen vino.

Tras la sobremesa, a las 15.15 h, hemos vuelto al polígono a ver si terminábamos la compra. Además del saco para el pan, necesitábamos una bandeja pequeña para el horno, varios packs de botellas de agua envasada y algo de vino para la travesía. A esa hora el supermercado estaba cerrado, ya que no habren hasta las 16.00 h. Por ello, nos hemos ido a conocer playa Simius.



Esta es una playa abierta, como todas las de la isla, y de fina arena blanca. Es una playa con dunas, como muchas otras de Cerdeña. En esta época éstas son playas solitarias, pero en pleno verano no, como pudimos comprobar el pasado año.



A esa hora soplaba un viento térmico, de 12 nudos, viento que suele caer al atardecer. Al sol hacía mucho calor, pero a la sombra se estaba muy bien. Después de este corto paseo, hemos ido de nuevo al super para terminar con el avituallamiento.




Una vez estibada la compra a bordo, hemos llenado los tres depósitos de agua. A las 1800 HRB nos han acercado la zodiac, que todavía estaba en la nave del varadero. Inmediatamente la hemos izado a bordo, colocándola en su sitio a proa en cubierta.



Mañana, antes de zarpar, llenaremos el depósito de gasoil, en la estación de servicio que hay cerca de la bocana.

El resto de la tarde ha sido tranquila hasta la hora de cenar. Hoy solamente hemos tomado un poco de tomate y fruta para compensar las grandes comidas y cenas de estos días pasados.  El barómetro ha subido ligeramente hasta los 1013 mb, lo que indica buen tiempo mañana. A las 2140 HRB nos hemos retirado a descansar, ya que queremos zarpar pronto.

martes, 5 de junio de 2018

Dia 2 Continuamos con las revisiones

Siguiendo nuestra costumbre, nos hemos levantado pronto, a las 0720 HRB. A esa hora, el cielo prácticamente despejado, el barómetro de abordo marcaba 1006 mb y el termómetro 18ºC, con 50% de humedad relativa. Como no hemos avituallado todavía, hemos ido a la cantina de la marina a desayunar.



Hoy, lo mas importante hoy era el arreglo de las luces, así que hemos avisado a Aldo, el técnico del cantiere nautico, para que las reparara. Cuando éste ha llegado, el arreglo ha sido rápido. Después hemos localizado la pasarela del barco en la nave del varadero, y la hemos montado para acceder de forma segura al barco.



Esta marina es bastante nueva, y en esta época del año existen muchos puntos de amarre libres. En verano la cosa cambia radicalmente por los barcos en tránsito. A media mañana hemos colocado la capota y el bimini. La primera es muy importante para navegar de ceñida, con frío o con mal tiempo. El toldo es esencial en mares de nuestra latitud, en los que el Sol tiene una gran intensidad y hay que refugiarse de él durante las horas del día. La colocación de la capota exige cierto tiempo, pero teníamos que hacerlo antes de que limpiaran la cubierta. El resto de la mañana la hemos dedicado a localizar la zodiac y a continuar con revisiones. A la hora de comer hemos ido a La Vela, uno de los restaurantes que existen en este puerto deportivo.



Al no tener posibilidad alguna de alquilar un coche en este pueblo, Mauro, el gerente del varadero, nos ha prestado un viejo Suzuki. Es un coche de mas de veinticinco años de antigüedad, sin dirección asistida, con una suspensión dura, y carente de otros avances a los que estamos acostumbrados. Ha sido como regresar a viejos tiempos. Este coche lo emplean, por su estado, para moverse solo por las cercanías.



Después de comer, hemos quedado en que limpiaran el exterior del barco, cubierta, etc., así que a las 16.00 h nos hemos ido en el Suzuki a Cagliari, que está a unos 60 km de distancia. Como teníamos que comprar algunos efectos náuticos nos han recomendado una tienda, la Nautica Store, en la ciudad, cerca de su puerto deportivo. Esta es una tienda que esta bien surtida, aunque nosotros no hemos encontrado todo lo que buscábamos. Nada mas terminar esta compra hemos regresado a Villasimius por la carretera de la costa. Ya en Cagliari ha empezado a llover suavemente, llovizna que nos ha acompañado de forma intermitente hasta nuestro destino.



Habiamos quedado con Mauro en cenar juntos con todo su equipo, con todos los operarios que habian reparado el barco. Y a las 20.00 h llegabamos puntualmente todos al restaurante La Vela. 

La cena ha sido copiosa, excesivamente copiosa: como entrantes, unos antipasti a base de ostras, pulpo, carpaccio de atún, calamares, botarga, ensalada de atún y ensalada de gambones. La botarga es un plato típico de Cerdeña. De plato principal tomamos lubinas y gallos de San Pedro, horneados todos sobre cama de patatas. Y para beber un buen vino sardo.



El Limoncello y el Mirto, además de cafés, han servido para cerrar la cena. Mauro nos comentó que anualmente encallan y naufragan  en esta zona de Capo Carbonara entre 3 y 10 barcos. Esto supone trabajo seguro para el cantiere náutico durante los meses del invierno, por lo que, como él mismo dice, éste es un buen negocio. Su equipo, tal como han dejado el barco, ha demostrado tener una gran experiencia y profesionalidad. Nosotros tenemos claro que `si hay que encallar en Cerdeña´, este es un buen lugar.

A la hora de retirarnos a descansar, el barómetro había subido hasta los 1012 mb, lo que muestra que el tiempo esta cambiando rápidamente.

Dia 1 Nos embarcamos

Tras aterrizar en Cagliari, cogimos un taxi, llegando a mediodía a la Marina Villasimius. El taxista parecía tener prisa en regresar a la ciudad, y como en estas fechas, fuera de temporada, apenas existe tráfico, nos llevó a buena velocidad. Al llegar, el varadero estaba cerrado, por lo que hemos ido a comer a una terraza en la misma marina. En esta época, y después de un fin de semana con mucha afluencia de turistas, estas pizzerias tardan en reponer su despensa, asi que hemos tomado lo que les quedaba disponible.



Después de comer hemos ido al cantiere a por las llaves del barco, que estaba amarrado en el pantalán M, puesto 17. Para subir a bordo, al no estar la pasarela del barco, hemos buscado un simple tablón de madera, el cual hemos encontrado allí cerca. El interior del barco estaba muy limpio y ordenado. Nada que ver con la última imagen que yo retenía en mi memoria del verano pasado.



Tras meter nuestras bolsas de viaje, y haber estibado nuestra ropa, hemos iniciado la revisión general del barco. La nevera, el congelador y la cocina funcionaban perfectamente, al igual que las bombas, incluidas las de los WC. También el plotter y los otros instrumentos de navegación iban bien. Los camarotes estaban muy limpios, con las literas preparadas. En la cámara, los asientos también tenían sus colchonetas y respaldos bien colocados. Por otro lado, la ropa, que quedó a bordo en verano, estaba limpia, planchada y colocada en pañoles, aunque no en los que solían estibarse, pero esto no tenían por qué saberlo los operarios del varadero. La vajilla y los cacharros de cocina también estaban limpios y guardados. Es decir, todo en el interior como debía estar: limpio y bien colocado.

En un pueblo como Villasimius es imposible de conseguir un coche de alquiler, o incluso un taxi, fuera de la temporada turística. Por eso, a las 18.00 h nos hemos ido andando al pueblo, que esta situado a unos 3 km del puerto. Allí, a la entrada del pueblo junto a la carretera, hemos localizado un supermercado bien surtido, donde podremos avituallarnos mañana. Es un super que incluso dispone de servicio a domicilio, pudiendo llevarnos la compra al barco, si es que antes no hemos conseguido un coche. Cerca de esa tienda hay una pequeña cafetería en la que hemos tomado un café: los italianos toman el café expresso en tazas muy, muy pequeñas, por lo que yo he preferido tomar un cappuchino.




Después nos hemos ido a pasear por el pueblo, terminando en un restaurante. De cena hemos tomado unos spaghetti con bogavante, acompañados de medio litro de vino tinto de la casa, y tomando de postre tiramisú, sorbete de limón y cafés. Como no teníamos prisa para regresar al puerto, hemos hecho una larga sobremesa.

En estos meses de primavera, sin apenas turismo, la iluminación de la carretera hasta la marina es solo parcial, por lo que a la vuelta ya que la edad de la Luna es de 1 día, nos hemos ayudado de la función "linterna" del móvil.

Ya a bordo, al ser de noche, hemos comprobado las luces de navegación, observando que no funcionaban las de proa, ni las de los instrumentos en cubierta. Tampoco funcionaba el enchufe de 12 V del panel en el puesto del navegante. Todo esto habrá de arreglarlo mañana, pues ya era hora de retirarse a descansar.

miércoles, 30 de mayo de 2018

Y ahora comencemos la travesia

Es hora ya de iniciar el relato de esta travesía Sardegna2018. Efectivamente, hace un par de semanas que hemos regresado, y en este tiempo hemos revisado las fotografías obtenidas y las cartas de la derrota seguida, ademas de preparar otros materiales.

El barco, el Roc Blanc II, estaba totalmente reparado, no quedando rastro del siniestro del pasado año, en el momento de embarcarnos en él. Los primeros dos días y medio los dedicamos a comprobar su estado general, su equipamiento y los equipos de navegación. También tuvimos que proceder al avituallamiento, ya que el barco había quedado totalmente vacío.



Tres días después de nuestra llegada a bordo, la meteorología fue favorable para zarpar hacia el Norte de la isla. Y asi hicimos. La isla la recorrimos en el sentido contrario a las agujas del reloj, como estaba previsto.

La derrota seguida en las dos primeras semanas apenas difirió respecto a la planificación inicial. Algunos puntos de recalada se cambiaron como consecuencia de la marcha seguida, o del estado de los inicialmente planificados mediante guías náuticas. Sin embargo, sí visitamos aquellos lugares que habíamos previsto. En la tercera semana la meteorología cambió radicalmente, presentándose un fuerte temporal en el canal entre Cerdeña y Mallorca. Esto nos llevó a permanecer cinco días en puerto, en el SW de la isla, ya que con esas condiciones de mar y viento era imposible cruzar dicho canal. Una vez amainó el temporal, zarpamos de Carloforte, en la Isola di San Pietro, saltando a Baleares. Dado el tiempo que pasamos en aquel puerto, arrumbamos directamente a Mallorca sin pasar por Menorca.



En un par de días iniciaré el relato de esta interesante travesía en torno a Cerdeña, esa isla que durante cuatro siglos estuvo bajo influencia española, primero perteneciendo a la Corona de Aragón, y después al Reino de España. Son muchas las huellas existentes de dicha época, tanto en forma de fortificaciones costeras y atalayas, como de iglesias y otras edificaciones civiles.

El nuevo Blog Baleares2019

Acabo de iniciar un nuevo blog sobre la reciente travesía en torno a las dos grandes islas del archipiélago Balear: Mallorca y Menorca. Han ...